sábado, 10 de octubre de 2015

Puerta de acceso al castillo de La Guardia

La entrada al castillo se realiza a través de una monumental puerta gótica.

La entrada principal, se sitúa en los lienzos de muralla Sudeste mirando al pueblo. Se encontraba protegida por la única torre existente en el trazado de las murallas del recinto. 

Para llegar a ella había que recorrer un camino que discurría por debajo y adosado a las murallas desde el extremo Sur con dirección Norte, lo que permitía el control de las personas que intentaban acercarse a la fortaleza. 



Para construir este camino y alcanzar la puerta situada a unos dos metros del suelo, y no a ras del lienzo, se hizo necesario un aterramiento del terreno a través de algún muro de contención que permitiera salvar este desnivel. Este sistema se desarrolla ya en el s. XII, desconociéndose el tipo de acceso de la fortificación islámica. Actualmente es una bella portada gótica, que se rehizo en el siglo XVI (o segunda mitad del s. XV) y que se sitúa en posición elevada sobre el nivel de cimiento del lienzo donde se encuentra.





Está fabricada en sillería y se compone de dos arquillos escarzanos que confluyen en el centro de una moldura apoyándose en jambas a modo de medias columnas. 








Se le superpone un arco trilobulado cuyo trasdós queda embellecido por una moldura sogueada rematada a ambos lados con cabezas de leones de cuyas bocas penden unos cordeles.

En el tímpano se encuentran dos escudos de armas. 





Uno del apellido Messía y su esposa Mencía de Guzmán (por don Rodrigo González Messía y su esposa Mencía de Guzmán, hija del Maestre de Calatrava). 


















Y otro de la familia del Marqués de Algaba (Romero de Torres), los cuales son sostenidos por un cordel enlazado a una garrucha.









El ingreso al recinto era directo, dando a un patio cerrado y coronado de adarves en el que se abría lateralmente el acceso al Patio de Armas. 













Se trata de un dispositivo en recodo, que existía ya en época cristiana, aunque pudo este simular el que existiera en periodos anteriores. 










Actualmente tras la puerta se encuentra un recibidor de planta rectangular con una puerta en su lado derecho que da entrada al interior del recinto. Este vano está formado por un arco de medio punto rebajado de sillarejo, el cual ha sido recientemente restaurado, pero que la excavación arqueológica permitió documentar, utilizado a modo de escalón, los restos de molduras de un ventanal, formados por piezas de piedra rematadas con pequeños arcos lobulados.

Este espacio tiene una escalinata que salva el desnivel existente. Frente a la puerta y adosado al muro de cierre existía un banco de mampostería en forma de U, el cual estaba muy destruido, siendo recientemente reconstruido ya que se documentó en la excavación. De igual modo sobre la puerta principal existe una pequeña hornacina formada por un arco conopial.





En este lienzo de la muralla, adosados a ella y a ambos lados de la entrada se encuentran una serie de edificaciones habitadas que entorpecen el aspecto general de la zona y al mismo tiempo hacen peligrar, por posibles derrumbamientos, la vida de las personas.

Contigua a la puerta de entrada a la fortaleza se encuentra la torre del campanario que los señores de La Guardia, señores de Messía mandaron construir, cuando rehabilitaron las torres de la Alcazaba para poder utilizarlas como morada y otras dependencias.

Fotos: RedJaen.es


La puerta en 1913, cuando la fotografía Romero de Torres

Imágenes 3D del Castillo de Mentesa

Vista general

Puerta renacentista

Torre del homenaje y alcázar

Alcázar

Vista del emplazamiento

Torre campanario y el alcázar al fondo

Entrada y torre de la iglesia

El recinto tiene forma de triángulo irregular

viernes, 9 de octubre de 2015

SANTO REINO

La actual provincia de Jaén fue denominada desde los más antiguos tiempos medievales “Santo Reino”, y todavía hoy resulta frecuente que al nombre de la provincia le anteceda esta aposición.








Es común pensar que este apelativo se debe a la señera figura de su reconquistador, el rey Fernando III de Castilla, el Santo.







Desde su liberación del poder musulmán, la provincia de Jaén tuvo el estatus de “reino” –según la antigua organización administrativa de los territorios de la corona española-, nomenclatura administrativa que estuvo vigente hasta la división provincial de España operada por Javier de Burgos en 1833. Empero, los reinos de Córdoba y Sevilla también fueron reconquistados por Fernando III el Santo, y a ninguno de los dos se le adicionó el título de “santo” nunca.

Fernando III de Castilla 02.jpg
Hay otra explicación para el origen de este apelativo de “Santo Reino”, aplicado a la provincia de Jaén. Esta otra explicación, es de índole ocultista. Y se puede fundar en la tradición que nos proporciona el mago decimonónico Eliphas Levi (el sedicente abate Constant que nunca fue abate).

Eliphas Levi 1864 Photo Originale.jpg
En su libro “Dogma y Ritual de la Alta Magia”, Eliphas Levi nos cuenta que los antiguos llamaban a la magia “Sanctum Regnum” o “Regnum Dei” (o sea, Santo Reino, Reino de Dios): 

« La fe no es más que una superstición y una locura si no tiene como base a la razón, y no se puede suponer lo que se ignora más que por analogía con lo que se sabe. Definir lo que no se sabe es una ignorancia presuntuosa; afirmar positivamente lo que se ignora es mentir. » 

(Dogme et rituel de la haute magie, p. 307).


En este sentido obran muchas razones históricas que nos aclararían que el Santo Reino de Jaén era en la antigüedad, según los ocultistas, un territorio sagrado y mágico.


Alphonse Louis Constant nació el 8 de febrero de 1810 en el área no. 5 de la rue des Fossés Saint-Germain-des-Prés (denominada posteriormente rue de l'Ancienne Comédie) en París, hijo de Jean Joseph Constant y Jeanne Agnès Beaucourt. Gracias al abad J.-B.Hubault Malmaison, quien organiza en su parroquia un colegio gratuito de enseñanza básica para niños pobres, realizó sus primeros estudios, ingresando en 1825 en el seminario de Saint-Nicolas-du-Chardonnet, dirigido por el abad Frère-Colonna, quien probablemente lo orientó hacia el estudio de la magia.
Árbol de la Vida, de Athanasius Kircher (1602-1680).
Estudió la doctrina de los antiguos gnósticos, la de los Padres de la Iglesia primitiva, los libros de Cassien y de otros ascetas, los escritos piadosos de los místicos, y especialmente los libros de Mme Guyon. Durante su estancia en Solesmes, publica su primera obra: el Rosier de Mai (1839).

Eliphas Levi Naissance Deces.jpg

domingo, 4 de octubre de 2015

Recreación Virtual del Castillo

Panel 1. La Guardia- Enclave estratégico (castillo de La Guardia de Jaén)

Panel 2. El pacto de Jaén (castillo de La Guardia de Jaén)

Panel 3. El alcázar cristiano (castillo de La Guardia de Jaén)

Panel 4. Residencia Palaciega (castillo de La Guardia de Jaén)

VESTA AUGUSTA

Esta inscripción es de un pedestal que está actualmente en La Guardia, utilizado como sillar en la Iglesia Parroquial, antigua Iglesia del Convento de los Frailes Dominicos.


La Iglesia se construyó en el s. XVI, y los historiadores, a partir de esa época dan testimonio de esta inscripción. No consta el lugar en que apareció, si bien se puede presumir que en algún lugar cercano, dado su gran tamaño: 100 cm. de altura por 60 de anchura. Las letras son actuarias de 7, 4 y 5/5. En el M.A.N. de Madrid se halla una copia de yeso.




VESTAE
AVG. SACRVM
TI. CLAVDIVS FELIX
TIB. CLAVDII
FORTVNATI LIB.
ACCEPTO LOCO
AB ORDINE
MENTESANOR









CONSAGRADO A VESTA AUGUSTA
TIBERIO CLAUDIO FELIX
LIBERTO DE T. CLAUDIO FORTUNATO
HABIENDO RECIBIDO EL LUGAR
DE LAS AUTORIDADES DE LOS MENTESANOS
POR EL HONOR DEL SEVIRATO
DIO Y DEDICÓ A SU COSTA (ESTE MONUMENTO)




En la mitología romana, Vesta era la diosa del hogar, hija de Saturno y de Ops y hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Ceres. Se corresponde con Hestia en la mitología griega, aunque en el culto romano asumió mayor relevancia. Es el símbolo de la fidelidad.


En el templo de Vestaóleo de Constantin Hölscher1902

Tenía por sobrenombre, Aio Locucio. Representa el arte de mantener el fuego del hogar y del templo interno. Está relacionada con las Vestales que eran reclutadas a la edad de diez años para mantener encendida la llama del templo dedicado a la diosa, como «sacerdotisas del fuego eterno».

Vesta Giustiniani.jpg
Cuesta visualizar a Vesta, ya que no hay representaciones de su arquetipo, sino solo en forma difusa, puesto que los ritos para invocarla se hacían a través de la ceremonia del fuego. Esotéricamente, se dice que basta prender una vela color anaranjado en su nombre para sentir su presencia, amistosa y cálida.


Sebastiano Ricci 052.jpg
Sebastiano Ricci
Sus delicadas revelaciones hablan sobre las necesidades del mundo interior: el hogar simbolizando el calor de las emociones, el centro solar de cada persona, del grupo o la comunidad. Así, generalmente se la representa por un círculo, puesto que en la Antigua Roma, el círculo simbolizaba la totalidad y estaba en medio de la Ciudad.

Vesta-Roma.jpg

Su culto fue establecido en Roma por Numa y perduró hasta el final del paganismo. En la religión romana, Vesta era asistida por las vestales a las que protegía. En una ocasión, la vestal Aemilia descuidó la llama y ésta se apagó. La muchacha, sabiendo que el descuido lo pagaría con la vida, imploró llorando a la diosa y ésta, enternecida, la revivió de manera milagrosa.

Wenceslas Hollar - The Greek gods. Vesta.jpg
Wenceslas Hollar - The Greek gods. Vesta

Vesta era celebrada en las Vestalia que tenían lugar entre el 7 y el 15 de junio. El primer día de la fiesta se abría, por única vez durante el año, el penus Vestae (sancta sanctorum de su templo). Las fiestas, que se hacían una vez al año, estaban destinadas a renovar el contacto con la diosa y a pedirle la protección del hogar.

sábado, 3 de octubre de 2015

JÚPITER MÁXIMO

Es un Ara de piedra caliza encontrada en la ermita de San Pedro, donde ahora se levanta el Ayuntamiento, en la Plaza del mismo nombre.







Por desgracia está desaparecida y solo se conserva una copia en yeso en el M.A.N.


















IOVI MAXIMO SACRVM 


CONSAGRADO A JÚPITER MÁXIMO






Inscripción en un ara de piedra caliza de 89 cm. de altura, 38/41 de anchura y 29,5/32 de grosor, con letras capitales cuadradas de 4/5. Se encontró en un muro derribando la ermita de San Pedro. Existe una reproducción en yeso en el M.A.N. de Madrid. Está datada en el s. II.


Júpiter (en latín: Iuppiter), también llamado Jove (Iovis), es el dios principal de la mitología romana, padre de dioses y de hombres (pater deorum et hominum). Su equivalente griego es Zeus (en griego antiguo Ζεύς Zeús). Sus atributos son el águila, el rayo, y el cetro.
Júpiter y Tetis, de Jean Ingres (1811)
Hijo de Saturno y Ops, Júpiter fue la deidad suprema de la tríada capitolina, integrada además por su hermana y esposa, Juno, y por su hija, Minerva.

El culto a Júpiter, de probable origen sabino, fue introducido en Roma por Numa Pompilio. 
Estatua de Júpiter en la que aparece con algunos de sus atributos: el cetro, el orbe con la Victoria y el águila a sus pies

En el mayor templo romano, construido en su honor en la colina Capitolina, fue venerado como Iuppiter Optimus Maximus (‘Júpiter, el mejor y más grande’), protector de la Ciudad y del Estado romano, de quien emanan la autoridad, las leyes y el orden social. Cicerón le llama numen praestantissimae mentis, «la sobrecogedora presencia de una mente suprema».


El Júpiter de Esmirna (Museo del Louvre), estatua que fue hallada en Esmirna (Turquía) en 1670. Fue llevada al rey Luis XIV de Francia, quien ordenó su restauración, añadiéndole el brazo elevado con el rayo.

Júpiter poseía numerosos epítetos:
  • Iuppiter Optimus Maximus (‘el mejor y más grande’);
  • Iuppiter Caelestis (‘celestial’);
  • Iuppiter Fulgur (‘el que empuña el rayo’);
  • Iuppiter Fulgurator (‘del relámpago’);
  • Iuppiter Tonans (‘tonante’);
  • Iuppiter Latarius (‘del Lacio’);
  • Iuppiter Lucetius (‘de la luz’);
  • Iuppiter Pluvius (‘el que envía la lluvia’);
  • Iuppiter Stator (de stare, ‘estar de pie’);
  • Iuppiter Victor (‘victorioso’, como guía de los ejércitos hacia la victoria);
  • Iuppiter Triumphator (‘triunfante’);
  • Iuppiter Invictus (‘invencible’);
  • Iuppiter Imperator (‘comandante supremo’);
  • Iuppiter Terminus o Iuppiter Terminalus (‘defensor de las fronteras’);
  • Iuppiter Praedator (‘expoliador del botín’);
  • Iuppiter Summanus (‘el que envía el trueno nocturno’);
  • Iuppiter Brixianus (como equivalente del dios local de Brescia en la Galia Cisalpina);
  • Iuppiter Ladicus (como equivalente del dios celtíbero de las montañas y adorado como espíritu del monte Ladicus);
  • Iuppiter Parthinus o Partinus (como fue adorado en las fronteras de Dalmacia y Mesia, asociado quizá a la tribu local conocida como los partenios);
  • Iuppiter Poeninus (como fue adorado en los Alpes, por la zona del Gran San Bernardo, donde tenía un santuario);
  • Iuppiter Solutorius (una versión local adorada en la zona de Castilla, donde fue sincretizado con el dios íbero local Eacus);
  • Iuppiter Taranis (equiparado con el dios celta Taranis);
  • Iuppiter Uxellinus (como fue adorado en Austria, como un dios de las altas montañas)
Maqueta del Templo de Júpiter Capitolino



jueves, 1 de octubre de 2015

MURALLAS DEL CASTILLO

Recorre los límites de la meseta que ocupaba el oppidum ibero, excepto su parte norte que es menos evidente ya que una pared de piedra natural le hace de muralla.

Castillo de La Guardia. Muralla - Castillo de La Guardia. Muralla.

Por los zig-zag que hace la muralla le hace innecesarios los torreones, de aquí la escased de ellos.
Castillo de La Guardia. Muralla - Castillo de La Guardia. Muralla. Muralla Oeste

En su parte Este que da a la población se le han adosado viviendas.
Castillo de La Guardia. Muralla - Castillo de La Guardia. Muralla.

En esta parte es donde se encuentra la única puerta de acceso (Castillo de La Guardia. Puerta de Acceso).




El recinto exterior o alcazaba (Castillo de La Guardia. Alcazaba) se define como espacio triangular delimitado por murallas fabricadas con mampostería unida por mortero de cal y esquinas reforzadas con sillería a soga y tizón, y una torre.

El Castillo de La Guardia se adapta a la irregularidad del terreno sobre el que se asienta.