sábado, 12 de septiembre de 2015

Francisco del Castillo "el Mozo".

Francisco del Castillo “El Mozo” fue un arquitecto manierista español (Jaén, 1528 - † Granada, 1586).



Hijo del también arquitecto Francisco del Castillo “El Viejo”, a los 17 años es enviado por su padre a Italia para su formación, colaborando junto al maestro Vignola en la Villa Julia de Roma hacia 1552, hecho que marcaría su estilo posterior. Trabaja en Martos en la década de 1570; suya es la portada de la antigua cárcel y la denominada Fuente Nueva.


Proyecto de Francisco del Castillo el Mozo para el Convento de Santa Clara, 1576. Archivo Histórico Provincial de Jaén.
En Jaén, participa en el Convento de Santa Clara, en La Guardia en el Antiguo Convento de Santo Domingo, y en Huelma en su iglesia parroquial. 

SUS OBRAS:

En la ciudad de Martos:

- Fachada del Ayuntamiento (Antigua Cárcel y Cabildo) (1577).

- Pilar de la Fuente Nueva (1584).

- Reedificación del Santuario de María Santísima de la Villa (1559) (Fue enterrado en su interior.

- Remodelación de la Real Iglesia de Santa Marta, y construcción de su campanario (mediados del siglo XVI).


El la localidad de Jamilena:
- Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Natividad (1559).

En La Guardia de Jaén:



















- Fuente de los cinco caños (1566).


















- Terminación del Convento de los Dominicos o de Nuestra Señora de la Asunción (hacia 1570).

























- Fuente del claustro del convento (1577).



- Torre campanario de la Iglesia de Santa María (en el recinto del castillo) (1584).





Asimismo es autor de la fachada de la Real Chancillería de Granada.

Fue enterrado en el Santuario de María Santísima de la Villa, en Martos, provincia de Jaén, España.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Fray Domingo de Valtanás y Mexía

Es en 1530, cuando Fray Domingo de Valtanás decide establecer la fundación de un convento dominico en la ciudad. Predicador de la Orden, su voz es oída pronto gracias al hecho de ser familiar de los señores de La Guardia que, a cambio de encontrar reposo entre los muros de la futura iglesia conventual, se convertirían a partir de entonces en verdaderos mecenas y promotores de esta obra.



Fray Domingo de Valtanás había nacido el 22 de julio de 1488 en Villanueva del Arzobispo y murió en Alcalá de los Gazules, hacia 1567.

Busto de fray Domingo de Valtanás y Mexía, en su localidad natal Villanueva del Arzobispo

En un principio, tras la fundación por Fray Domingo, las obras se inician en la residencia de los señores, el castillo-palacio. Para ello hacen llamar al maestro albañil vecino de Jaén, Juan Rodríguez de Requena, cuya constancia documental se inicia en 1538 según fechación de una carta de pago.


Solo un año después de esta carta de pago a Rodríguez de Requena, se decide la suspensión de las obras y el traslado a una zona periférica alejada del castillo. Cerca de las fértiles vegas del río Guadalbullón, donde poner en explotación una amplia huerta, se levanta la planta del proyecto definitivo, permaneciendo los frailes mientras tanto en la residencia de los señores.



Tentado por las tesis luteranistas, publicaría el “Catalogus librurum qui prohibentur”, en 1559, siendo este el escrutinio más severo –y condenatorio por añadidura- que jamás se haya hecho de las obras en romance de nuestros clásicos.


Este hecho le valió la acusación de falta de conducta moral y doctrina peligrosa, así como la acusación de herejía, siendo sus libros incluidos en los “Indices expurgatorios”, y quemados por heréticos. 






La Inquisición abrió un proceso en su contra en la ciudad de Sevilla, por haber criticado la labor pastoral de los obispos a los que consideraba alejados de su rebaño, defensa de los conversos, propagación de la comunión frecuente y publicación en lengua vulgar de textos religiosos, sobre todo, referidos a la Biblia.



Fue sometido a proceso entre 1561 y 1563. Fue encarcelado a mediados de febrero 1561, cuando ya contaba con más de 70 años.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Torre ibero-romana

El yacimiento se localiza en un cerro aislado entre los términos municipales de La Guardia y Jaén, junto al kilómetro 341,5 de la Carretera Nacional 323, en la margen izquierda de la misma.


El Cerro de La Horca forma parte de una antigua planicie fluvial de la margen derecha del río Guadalbullón, excavada por el curso actual del río.

El yacimiento se localiza en el entorno inmediato de la urbanización "Complejo Residencial Los Jardines de la Yuca".



En 1987, se realizó en él una excavación de urgencia, ante la inminente construcción de dicha urbanización.
Por mitad de la cumbre del cerro pasa el límite entre los términos municipales de La Guardia y Jaén.
En el yacimiento pueden distinguirse claramente dos fases de ocupación, una de época prehistórica, concretamente de la 1a mitad del II Milenio a. de C., y otra adscribible al período íbero-romano (siglos I-II d. de C.)
La ocupación prehistórica del Cerro de la Horca se circunscribe a la parte más alta del mismo. Los restos parecen asignables a un pequeño grupo humano perteneciente a las comunidades asentadas en el Piedemonte Subbético, en las que se observa un fuerte arraigo del trogloditismo neolítico, que a comienzos del II Milenio (siglo XIX a. de C., primeras fases de la Edad del Bronce) van a instalarse en los fértiles suelos próximos al Subbético, con clara vocación agrícola.
La fundación de esta aldea parece paralela a la de Cazalilla y a la del Cortijo de la Torre, así como a la gran reordenación de los sistemas defensivos de Albalate (Fase VI).



Su asentamiento en una zona de altura, alejada relativamente del Valle del Río Guadalbullón y enclavada en un potente Domo que permite la planificación de una estrategia de control visual y fácil defensa, puede ser reflejo del conflicto entre estos grupos y los de la Campiña, advirtiéndose por tanto una frontera natural, cuyo límite sería el Guadalbullón.

La cultura material del asentamiento (hoces, azuelas de piedra pulimentada, molinos barquiformes, cerámicas a mano con decoración incisa, etc.) indican la orientación agrícola de estas comunidades, completada con una importante cabaña ganadera de ovicápridos, que se reitera a lo largo de las superposiciones de cuñas cenicientas de la materia orgánica de los alzados de paramentos de deleznables cabañas.
A mediados del II Milenio a. de C. se aprecia en el Cerro de la Horca un profundo cambio en los esquemas constructivos: Por primera vez se usa la piedra, unida a la aparición de nuevas soluciones constructivas.

Así, encontramos una sucesión de alineaciones de muros perpendiculares a las terrazas del Domo, con compartimentaciones interiores, respuestas constructivas y de espacios de habitación que perfilan la llegada de las ideas procedentes del Sureste, que conocemos como Argarización.








Aunque, en este caso, sometidas a un fuerte tamiz aculturador de sus tradiciones materiales y culturales, como se desprende de la continuidad material y la ausencia de esquemas funerarios asociados al hábitat, constantes de estas Formaciones Sociales, en un momento donde la revitalización ocupacional del Guadalbullón parece advertir la existencia de una ruta a lo largo de su curso, abriéndose al mundo granadino, e incidiendo, además, con la crisis política, ocupacional y estratégica de las Campiñas, con la desmantelación de la Frontera.


El interior se organiza en torno a un patio porticado, siguiendo el modelo clásico de la casa romana.



El asentamiento íbero-romano del Cerro de la Horca se encuentra en una cota inferior al anterior. Básicamente se trata de una Turris ibérica con perduración en época romana y de planta rectangular, con construcciones anexas. La forma y disposición de los muros, su técnica constructiva y la ubicación en un lugar de fácil defensa, son los factores que hacen pensar en un yacimiento estratégico.

Aljibe





El agua de lluvia caída sobre la parte cubierta sería conducida a un "impluvium", para que, una vez decantada, pasara a un aljibe de Opus signinum, mortero de cal y cerámica triturada que se usaba para la confección de paramentos impermeables, bien conservado, de 3,8 x 1,3 x 3,5 metros, acabando uno de los lados en semicírculo y revestido de mortero.












Los materiales hallados (sigillata hispánica, cerámica ibérica pintada con motivos geométricos en rojo) proponen una cronología entre finales del siglo I y mediados del siglo II d.C., aunque algunos fragmentos anteriores (sigillata itálica) apuntan a que el lugar pudo ser enrasado en el siglo I para, sobre las estructuras preexistentes, construir las localizadas en la excavación.

Los fragmentos de Terra Sigillata Hispanica pertenecen con toda seguridad al horno de producción de Los Villares de Andújar, fechables por tanto entre los años 60 y 80 d. C.

Texto y fotos de: RedJaen.es


Opus Signinum
"Pavimento o recubrimiento de pared de época romana formado por una mezcla impermeable de cal, arena y fragmentos de cerámica, a veces con decoración de teselas". 

Ésta es la definición de opus signinum, una técnica que los romanos heredaron de los fenicios y que utilizaron para pavimentar calles y vías de comunicación, edificios termales, canalizaciones hidráulicas, y sobre todo para construir el pavimento de sus villas. Un material que en muchos casos se ha conservado hasta nuestros días, gracias a su extrema resistencia.


domingo, 6 de septiembre de 2015

"Convidaor de Oficios de Difuntos"

Es el hombre que va convidando casa por casa y vecino por vecino a los oficios o misas por el alma de una persona que se celebran después de un mes o "La misa funeral del año" en el primer aniversario de su fallecimiento.





www.facebook.com/laguardiayconseron/photos/


Esta profesión aún pervive en la Guardia en la figura de Blas Muriana Palacios "Basito", que recorre las calles del pueblo, llamando casa por casa, acompañado de su perro "Chiquetete".




Palacio de La Salina

El Palacio de la Salina fue construido en el S. XVI por encargo de don Rodrigo de Mexia y su esposa doña Mayor de Fonseca, marqueses de La Guardia.


Página de la revista Don Lope de Sosa

Por un documento del siglo XVI sabemos que, las rentas del marqués de La Guardia, eran las segundas en cantidad, solo superadas por el marqués de Camarasa, y que incluso duplicaban las del obispado de Jaén.


La casa matriz de la familia Mexía se encuentra en Salamanca, y se la conoce como Palacio de La Salina.

Su apellido se halla blasonado en los escudos con las cinco estrellas de los extremos de la fachada principal. Se desconoce el nombre del autor, si bien las dos plantas superiores se atribuyen a Rodrigo Gil de Hontañón.
 
Foto: elcuentoquenoescuento.blogspot
La fachada, abierta a la Calle San Pablo, presenta la originalidad de sus cuatro grandes arcos de medio punto en el cuerpo inferior que dan acceso a un zaguán visible desde la calle. Se puede observar que los cuatro arcos están descentrados con respecto a los cuerpos superiores.
Foto: elcuentoquenoescuento.blogspot
La Diputación se hizo con su propiedad en 1881 y desde entonces alberga sus dependencias. 

El nombre de Palacio de la Salina, le viene dado porque durante bastantes años se almacenó la sal de la ciudad en un pozo interior que se puede visitar.

Foto: Wikipedia
Patio del Palacio de La Salina

Foto: elcuentoquenoescuento.blogspot





Detalle del medallón de Cleopatra con la serpiente








"Junto al Tormes, por estos caprichos milagrosos del arte y del amor, florece la paganía a la vera de la austeridad de lo románico y de la solemnidad de lo gótico. La casa de La Salina, morada de un gran señor, es uno de esos juguetes caprichosos que se han escapado de la Toscana o de la Lombardía para deshacer la estúpida leyenda de la sequedad de los hombres de la llanura. Toda la casa es una sonrisa, porque la piedra salmantina es tan obediente que sabe sonreír".
José SÁNCHEZ ROJAS 
Sensaciones de Salamanca
Imprenta Provincial, Salamanca, 1932

sábado, 5 de septiembre de 2015

ARA de un Decurión

Es un ara de piedra caliza encontrada en 1970 en el lugar Molino Nuevo, a unos dos kms. de La Guardia, junto al río Guadalbullón, arrastrado por las aguas en una crecida del río.


Trasladado a La Guardia, estuvo algunos años junto al castillo y más tarde fue colocado en un jardín público. En 1993 se coloco en la Plaza de San Pedro, junto al Ayuntamiento. Actualmente se ha trasladado al castillo.

Mide 113 x 54/60 x 48/55, las letras actuarias de 4/4.5, 3 y 4.

Foto: mentesanova.blogspot
D. M. S. CN. CORNELIO
CAPITONI DECVRIONI MENTES
SANO ANNOR. XLIII PIVS
IN SVIS MONVMENTVM
SIBI FIERI TESTAMENTO SVO
ADSCRIPSIT A CORNELI S FLO
RIDO ITALICIANO SEPTIMIO
LIBERTIS H. S. EST. T. T. L.

CONSAGRADO A LOS DIOSES MANES
CNEO CORNELIO CAPITÓN
DECURION MENTESANO
DE XLIII AÑOS. PIADOSO ENTRE LOS SUYOS DEJÓ DISPUESTO EN SU TESTAMENTO QUE SE HICIERA ESTE MONUMENTO POR SUS LIBERTOS CORNELIO FLORIDO ITALICIANO SEPTIMIO
AQUÍ ESTÁ SEPULTADO
SÉATE LA TIERRA LEVE




Fue encontrada en el "Molino Nuevo", es decir, en el mismo lugar donde aparecío el "Epitafio de Faustinula" a finales del siglo XIX, y "donde quedaron otras enterradas".









El cargo de "Decurión", en los primeros tiempos de Roma equivalía a cabo o jefe de diez soldados. La decuria era un pelotón de diez soldados y a su jefe lo llamaban decurión. 




Más tarde, ya en el Imperio, el decurión comandaba un contingente de 30 jinetes; habiendo 120 jinetes, existían cuatro decurias de caballería.




Posteriormente también se denominó decurión en las ciudades romanas a los individuos de la curia que, con algún magistrado superior y agentes subalternos, constituían el cuerpo municipal, también llamados curiales con las siguientes funciones:
Representaban a la ciudad en todas sus funciones públicas:

- Cuidar del orden público con el cuerpo de policía.
- Administrar los bienes comunales.
- Ser los agentes del poder ejecutivo.
- Conservar los caminos.
- Inspeccionar las minas.
- Recaudar los impuestos.

PUENTE JONTOYA

El paraje por donde el río pasa más próximo a la ciudad (Jaén) es en Puente Jontoya, lugar en que siempre hubo un vado, junto a las huertas de Los Tejares, Fraila y Juan Ramos. Era también paso del camino de herradura que comunicaba Jaén con la vecina población de La Guardia; camino de forzoso tránsito en la Edad Media hacia el reino de Granada, del que hablan con asiduidad las crónicas medievales.

Aparte de ser paso obligado de los hortelanos de las huertas de Fraila, Vega de los Morales y Vega del Infante, tampoco faltó un molino harinero en el lugar, el llamado molino del Alguacil, situado junto al vado, que con frecuencia desaparecía por las aguas turbulentas de las periódicas tormentas, por lo que a veces se levantó algún puente de sencilla construcción que no solía durar mucho.


A mediados del sigo XIX, el molino Alguacil pasó a manos de Manuel Jontoya Taracena, madrileño de nacimiento, liberal, que fue diputado por Jaén y en algún momento estuvo exiliado en Francia. Transformó el molino en una fábrica de harinas con energía hidráulica. Sus influencias políticas le permitieron que el Ayuntamiento construyera un puente que permitiera el paso a hortelanos, viajeros y porteadores de su fábrica de harinas. Este puente recibió popularmente el nombre de su promotor. Sin embargo, el puente tuvo vida efímera, pues una tormenta lo destruyó.


Nuevos intentos quedaron solo en proyectos, hasta que el nuevo propietario de la fábrica de harinas, el médico Fidel Álvarez Ochoa, santanderino, llegado a Jaén en 1893, promovió la reconstrucción del puente a costa de los interesados. Se aceptó el proyecto de la sociedad Altos Hornos de Bilbao para construir un puente metálico, que se acabó en 1897.



En el siglo XX, el sitio se convirtió en lugar de veraneo de los giennenses, que buscaban en la frondosidad y humedad de los ríos refrescar la canícula. A ello se unía la proximidad a la ciudad. Hoy día es un barrio de la misma, con numerosas viviendas y apartamentos.

Juan Antonio López Cordero, en su libro “Jaén tras la muralla (Jaén 2003)


Las fotografías, de la primera mitad del siglo XX, se corresponden con el segundo de los tres puentes construidos hasta ahora. Se entiende puentes de obra con hierro y cemento, y no los primeros que eran de madera y se los llevaban las riadas.

Puente Jontoya, tal y como está hoy en día